En muchos países se ha luchado, y se está luchando, para conseguir que la democracia sea el modelo de relación social, Incluso se originan conflictos internacionales, en forma de guerras o bloqueos económicos, debido a que en un determinado país la democracia es un valor desconocido. La democracia inspira la ley fundamental que gobierna nuestro país y la mayoría de países del mundo: la Constitución. El constitucionalismo es un proyecto político que determina que un país esté regido por una Constitución: un conjunto de leyes que regulan las relaciones entre los ciudadanos. A pesar de que el origen del proyecto democrático se sitúa en la Grecia clásica de los siglos V y IV a. C. y de que en esta época ya se conocen constituciones de ciudades, el constitucionalismo moderno se origina en el siglo XVIII. Las primeras constituciones modernas son la norteamericana de 1787 (Congreso de Filadelfia) y la Constitución francesa de 1791, fruto de la Revolución de 1789. Desde el punto de vista histórico, el constitucionalismo marca el final del Antiguo Régimen. Los valores que defienden las constituciones son primordialmente las libertades humas basadas en los principios de igualdad y dignidad.

laconstituc_CadizEn España la primera Constitución se promulgó en Cádiz en 1812, inspirada precisamente en los ideales de los revolucionarios franceses y en las ideas de Rousseau. Si bien esta Constitución duró poco tiempo, establece las bases de todo el proyecto constitucionalista español moderno que iría variando a lo largo del siglo XIX. En la Constitución de Cádiz se establece el conceptote soberanía nacional, se distingue la división de poderes ejecutivo, legislativo y judicial, y se habla de sufragio universal aunque de modo indirecto. El agitado siglo XIX español redactaría otras constituciones: 1837, durante la regencia de María Cristina; 1845, durante el período de gobierno de Espartero; 1869, en el período conocido como Sexenio Revolucionario (1869-1873) en el cual la Constitución era más democrática, había libertad religiosa y confirmaba a España como una monarquía democrática. Con la restauración monárquica después de la Primera república, se promulgo la Constitución de 1876. Ya entrados en el siglo XX, en 1931 se proclama otra Constitución que defina a España como estado republicano y que duró hasta 1939. Y la última Constitución democrática española de 1978, aún vigente, y fundamento del actual sistema político democrático.

Este largo proceso (6 constituciones en menos de 200 años) es parejo al seguido por otros muchos países y demuestra la voluntad de los ciudadanos de pactar sus relaciones en forma de una Constitución escrita, fruto del consenso más amplio posible. Es el caso de la actual Constitución española aprobada en un pacto entre todos los partidos políticos y refrendada de modo mayoritario por todos los españoles. El proyecto constitucionalista va íntimamente relacionado con la democracia.

De forma paralela a la democratización de los sistemas políticos de los países, se han ido "democratizando" las relaciones entre las diversas generaciones. La autoridad de los padres se ha puesto en cuestión y en general cualquier autoridad educativa, como por ejemplo la misma escuela y el instituto.

Otro reflejo de la influencia de la Constitución democrática, se pone en práctica en ámbitos muy diversos de la vida cotidiana. Empezando por un ámbito muy amplio podemos situar a los partidos políticos y al funcionamiento de las instituciones políticas. En un ámbito más próximo estarían las asociaciones, clubes, instituciones de todo tipo, etc. Y ya cerca de nuestra experiencia personal, la actitud democrática se pone en práctica en nuestra vida familiar, con la pandilla de amigos y en el instituto o colegio.

Se ha dicho que la democracia es el mejor de los sistemas posibles aunque no el más perfecto. La ausencia de democracia, y de proyectos de Constitución, se concreta en el autoritarismo y la dictadura. En ambos casos, queda mermada la libertad y sobre todo la dignidad humana. Otra consecuencia de la ausencia de democracia en los grupos sociales es la corrupción y manipulación de las personas. En el ámbito familiar, la falta de diálogo y democracia comporta fuertes tensiones y problemas afectivos y emocionales.